El aprendizaje del inglés es como un embudo:
Del nivel 1 al 4, el inglés parece conseguible. Todo el mundo recuerda como su mejor profesor al que le llevó del nivel 1 al 3. Los dos suben por el estrecho cuello inferior del embudo. Pueden tocar a cada paso las paredes. Es divertido aprender, porque se cubre mucho terreno en la subida. Todo es abarcable.
A partir del nivel 4, se abre un poco el embudo. Uno ya no puede tocar las dos paredes a la vez. Se ha ensanchado algo el idioma. He aquí la primera barrera importante. En este momento, el alumno tiene todas las herramientas básicas para usar el inglés en situaciones sencillas. Si no empieza a usarlas y a ganar agilidad con ellas, ahí se quedará parado… para el resto de su vida y por muchas clases que siga recibiendo. La única forma de pasar esta barrera, sin estudiar fuera de clase, es verse obligado continuamente a usar el idioma en situaciones reales.
En el nivel 5, el idioma se abre más. Al alumno le pasa como al malabarista experto con cuatro pelotas al añadirle una quinta. Tiene que hacerse más experto… a través de la práctica, práctica que para el alumno es el estudio y el uso.
Al llegar al nivel 6, nos damos de frente con la segunda barrera importante. Aquí se para el 80% de los que superaron en su día la barrera anterior. De aquí pasan muy pocos. ¿Por qué? Es sencillamente porque de repente se abre el embudo de forma radical y el alumno se da cuenta de la inmensidad del idioma. Parece inabarcable. El alumno se siente desamparado. Entra en juego ese dicho de "cuánto más sé, más me doy cuenta de lo poco que sé". Aquí la labor del profesor ya es puramente motivacional y orientativo. Para abarcar más embudo, el alumno, por necesidad, debe querer con toda su alma mejorar su inglés… un deseo tan palpable que automáticamente se transforma en un esfuerzo personal continuo: leer libros y revistas, escuchar cintas, ver televisión en inglés, construir frases en su cabeza en sus momentos de ocio, imaginar una conversación y asumir los dos papeles, etc.

A
partir del nivel 6, las clases de inglés pueden resultar frustrantes. El alumno quiere tener la sensación de que está progresando, subiendo el embudo. Sin embargo, el profesor tiene un dilema:
| 1) |
Se da cuenta de que el alumno no va hacer el esfuerzo para abarcar la amplitud de esa parte del embudo, y
|
| 2) |
Ve que el alumno no tiene dominio ni agilidad con lo que ya ha aprendido en la parte inferior del embudo. |
Es decir, el alumno quiere "progresar", pero el profesor quiere consolidar. Por lo tanto, nuestro último consejo:
Al llegar a la barrera del nivel 6, tiene usted que hacer lo siguiente:
Practicar incesantemente la gramática básica, conjugaciones, verbos irregulares, voz pasiva y construcción sintáctica de frases. Debe adquirir una gran agilidad con lo básico. Esta agilidad es, en esencia, lo que en parte diferencia a suecos, daneses u holandeses, por ejemplo, de los españoles a la hora de hablar inglés. No es que sepan mucho más. Lo que saben es construir y conjugar. Son expertos malabaristas con cuatro o cinco pelotas únicamente.
Una vez que usted sea experto con esas cuatro o cinco pelotas, si quiere abarcar más embudo, tiene que leer muchísimo, escuchar muchísimo y hablar muchísimo (a solas si es preciso). |